<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=1240770635993811&ev=PageView&noscript=1" />

Una Historia de Toledo. Emperatriz de Tres Religiones

Autor: Fernando Martinez Gil

Narrador: Fernando Martinez Gil

Duración: 10h 55m

Precio:15,0€

Añadir al carro

Descripción

Siempre en simbiosis con el río Tajo, Toledo se hace visible en la historia escrita a partir de las crónicas latinas, si bien los vestigios arqueológicos se remontan al menos a la Edad del Bronce. Su importancia creciente en el bajo imperio y su situación en el centro peninsular habrían sido determinantes para que la monarquía visigoda hiciese de ella su capital, que asimismo fue adquiriendo un prestigio religioso que no haría sino crecer a lo largo de los tiempos. Musulmana durante tres siglos y medio, fue luego restaurada en sus supuestas esencias católicas, afirmadas por su rango de sede primada de la Iglesia espa?ola y de ciudad de los concilios. Sin embargo, el modelo de 'civitas christiana' nunca pudo deshacerse de la realidad multicultural que constituía su verdadera esencia, primero por la presencia de fuertes contingentes moros y judíos que determinó la coexistencia de tres religiones; y más tarde, cuando se impuso la intolerancia, por la abundancia y el dinamismo de los conversos, que en vano fueron discriminados.

Su título de Ciudad Imperial cobró verdadero sentido en tiempos del emperador Carlos V, cuya corte la visitó con frecuencia. Fue justamente entonces, en el período que va de Garcilaso a El Greco, cuando Toledo vivió su siglo de oro, con una población en ascenso, una boyante economía y un alto grado de cohesión urbana que hicieron posible su esplendor artístico y cultural. Luego llegó la decadencia y la conversión de la otrora civitas regia en una ciudad provinciana que vivió a la sombra de su sede arzobispal. En el siglo XIX nuevos elementos, como el militar, le insuflaron algo de vida, pero siguió siendo, ante todo, un museo de pasadas glorias históricas, sublimadas por los románticos; y, con el cambio de siglo, un destino turístico cuyo atractivo contribuyó a incrementar el coetáneo redescubrimiento de la obra de El Greco. Toledo no superó el complejo de la decadencia hasta pasado el franquismo, cuando nuevas perspectivas se han abierto para la ciudad, aunque lastradas por la carencia de una definición urbana o, lo que es lo mismo, de un proyecto de futuro democráticamente consensuado por sus habitantes.

Comentarios

Todavía nadie ha hecho un comentario de Una Historia de Toledo. Emperatriz de Tres Religiones.

Comenta algo sobre Una Historia de Toledo. Emperatriz de Tres Religiones